Dos horas mirando apuntes de Historia, que realmente son de Historia de la economía, hipermegaorganizados por puntos y subpuntos, que se repiten y vuelven a repetir; 1.El proceso de expansión: factores. 1.1 Aumento de la oferta de trabajo y resignación entre sectores. 1.1.A Crecimiento natural de la población. 1.1.B Flujos migratorios. 1.1.C Variaciones en las tasas de actividad: aumento de la ocupación femenina. 1.1.D: Cambio estructural en la actividad... aaaaaaj. Así hasta más 200 hojas que siguen ese patrón pero tocando ocho temas diferentes, como la IIRevolución Industrial, Periodo de entreguerras, Globalización, Integración Europea... a cualquiera se le quita las ganas de estudiar historia. Nuestra querida profesora es demasiado cuadriculada( muy científica y organizada ella a la hora de la elaboración de la materia, sí) pero cada vez que leo los apuntes de historia o los intento estudiar se me viene una sensación de ser una trabajadora de una fábrica que es partícipe del trabajo en cadena de un producto. Siento que mi silla es la silla de la fábrica, mi flexo es la luz infernal de la fábrica, mi mesa es una máquina de la fábrica y el producto que tengo que manipular, a través de mi mente, son las hojas de los apuntes, que aparecen delante de mí y desaparecen, provocando una sensación de sobreinformación en mi cabeza. Economía es otro tanto de lo mismo, aunque mil veces peor, porque los apuntes son UNA TREMENDA DE CHAPUZA que no se entiende. Los apuntes y las clases del señor profesor son una chapuza. Para la gente que no haya dado economía, esta asignatura es una cuesta arriba en su vida personal y estudiantil. Me he estado amargando el cuatrimestre por culpa de la incompetencia de un señor que, a pesar de ser muy majo, además de ser doctorado en económicas y político, como profesor no vale nada. Y cuál sería la solución para aprobar esta asignatura? Pues haberme pagado unas clases particulares, que no tendré nunca, porque no tengo dinero. Así que intentaré, aunque me cueste, mirarme los apuntes. Y si hoy no da resultado, pues tendré que chapar como una loca este fin de semana. Lo que tengo muy claro es que no me voy a amargar por una asignatura que posiblemente suspenda.
Aunque tampoco quiero darme por vencida.
Aquí me veo yo ahora, escribiendo mierda inútil porque no me apetece estudiar.